Testimonio de Jelena Vasilj
(Vidente de Medjugorje)
"La Virgen me prometió el 22 de diciembre (de 1984), que el 25 me iba a mostrar cómo vivió la Navidad; y tuve la siguiente visión:
Al inicio vi un ángel que luego desapareció. De inmediato todo se volvió oscuridad y de la oscuridad, poco a poco, apareció un cielo estrellado. En el horizonte vi a alguien que se acercaba. Era San José con un bastón en la mano. Caminaba sobre una calle empedrada y en el fondo, hacia donde se dirigía, vi varias casitas iluminadas. Al lado suyo vi un mulo, y sobre él, vi a la Virgen muy triste,mientras le decía José:"Estoy muy cansada. Mucho desearía que alguien nos hospedara esta noche". Y José contesto:"Allí hay casas. Pediremos allí". Al acercarse a la primera casa, José llamó a la puerta. Alguien le abrió, pero a penas vio a José y María, cerró inmediatamente la puerta. Esta escena se repitió varias veces. Y en algún caso, para incitarle a María y a José que no llamaran a las puertas mientras se dirigían hacia sus casas, llegaron hasta a apagar las luces interiores. Ambos estaban muy tristes, y José particularmente estaba muy adolorido, confundido y turbado por todos estos rechazos. María en medio de su tristeza lo animó diciéndole: "¡José: conserva la paz!, ¡el día de la alegría ha llegado! Sin embargo, ahora deseo orar contigo porque hay mucha gente que no le permite a Jesús nacer!"
Después de haber orado, María dijo: "¡José, mira: allá abajo hay un establo! En verdad allí no duerme ninguno. Seguramente está abandonado". Y de esta manera se dirigieron hacia allá. Adentro hay un mulo y llevan también el suyo delante del pesebre. Entonces, José recoge un poco de leña para encender el fuego. Luego coloca un poco de paja; pero el fuego inmediatamente se apaga, porque tanto la leña como la paja estaban sumamente húmedas. Mientras tanto, María, busca como calentarse cerca de los mulos.