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sábado, enero 14, 2012

LA VOZ DEL ARZOBISPO: EVANGELIZAR

COMO LOS MAGOS: EVANGELIZADOS Y EVANGELIZADORES

Vamos a celebrar la fiesta de la Epifanía del Señor. Unos hombres, los magos de Oriente, procedentes de otras geografías, que buscaban la verdad y la vida, son dirigidos por una estrella hasta donde ha nacido Jesús. Vienen por un camino e intentan convencerles que vuelvan por el mismo, pero ellos marchan por otro. El encuentro con Jesús, que es el Camino, la Verdad y la Vida, cambia la orientación de sus vidas. ¡Cuántos hombres y mujeres de nuestro tiempo necesitan de este encuentro con Jesucristo! Buscan la verdad, tienen necesidad de vida, necesitan encontrar el camino… ¿Qué es lo que encuentran? Esta pregunta necesitamos hacérnosla nosotros, pues como nos decía el Papa Pablo VI, “no sería inútil que cada cristiano y cada evangelizador examinasen en profundidad, a través de la oración, este pensamiento: los hombres podrán salvarse por otros caminos, gracias a la misericordia de Dios, si nosotros no les anunciamos el Evangelio; pero, ¿podremos nosotros salvarnos si por negligencia, por miedo, por vergüenza –lo que San Pablo llama avergonzarse del Evangelio–, o por ideas falsas omitimos anunciarlo?” (EN 80). Tenemos el deber de anunciar el Evangelio.


Nosotros, como Iglesia del Señor, debemos sentir la alta responsabilidad de anunciar a Jesucristo. Al comenzar el año es bueno que recordemos este compromiso, pues la Iglesia que anuncia y transmite la fe, tiene que imitar el modo de actuar del mismo Dios. Él se manifiesta a la humanidad ofreciendo al Hijo, así se comunica con ella. Por eso mismo, para que la Iglesia sea un eco real de esa comunicación de Dios, debe dejarse plasmar por la acción del Espíritu y conformarse con Cristo crucificado. En esa conformación se revela al mundo el rostro del amor y de la comunión con Dios. Pero una cuestión es esencial: en el corazón del anuncio está Jesucristo, en el cual se crece y del cual se da testimonio. Los magos que fueron a Belén, crecieron en todas las dimensiones de su existencia con el conocimiento del Señor y dieron testimonio de Él a aquellos con los que se encontraron. La noticia de la presencia de Dios en medio de la historia pudo saberse por este encuentro y por su testimonio. 

Estáis viendo cómo lo que pretende el Itinerario Diocesano de Renovación es llevar a vivir lo que los Santos Padres han leído en el profeta Isaías que era la Iglesia: