Adjunto un texto escrito por un muy buen amigo, sobre la importancia de valorar lo que nos rodea, y vivir al 100% la vida, con todos sus detalles, no sobrevivir a ella...hay que vivirla y al máximo, pues com el nos dice...
¡LA VIDA ES BELLA!
Yo lo suelo hacer y me agrada, a ver si en tí se observa el mismo cambio.
Consiste en montarte en el autobús -da igual el destino, pero ve con calma, sin prisas, coge una tarde cualquiera y dedícatela- y observar. Pero no observar de cualquier forma. Fíjate en todo, en los detalles más tontos. Observa a las personas que van contigo (por esto te aconsejo que vayas de pie en el bus, porque sentado tienes menos perspectiva), pero obsérvalas de verdad. No veas en ellas nada más que lo que presentan. Mira al ser humano en su estado más simple, observa las caras de las personas, y piensa en la vida que llevan por detrás y lo que les queda por vivir. Es tan emocionante pensar, mientras miras a un completo extraño, que ese que tienes delante es humano, ¡es de tu especie! Siente igual que tú, probablemente le preocupan las mismas cosas que a ti -salvando las distancias- y quiere arreglar las cosas malas al igual que tú. Observa también desde tu atalaya móvil el cielo, la ciudad. ¡Es tan bonito el mundo! Mira las gradaciones de color, mira los edificios ¡Eso lo ha hecho una persona! Mira las calles, la gente que pasa... Míralo todo y piensa en lo maravilloso que es el mundo y lo hermoso que es estar vivo y vivir.

